Desde arriba

Me pareció ver gritar el turquesa pétreo

Aprisionado en una caja de madera

Con paredes blancas y cristal por techo.

Pero reconocí el tambaleo de mi cuerpo

Al ritmo de

g

o

t

a

s

Y moqueo

Entendí la realidad: La muerte me estaba

Metiendo el pie para darme el pésame.

Asfixia que no desesperes

De claustrofobia grites

De rigidez o dolor te quejes

Se nos fue la vieja vida.

¿ V a  a  l l o r a r ?

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Sky & Sea (Cielo y Mar) – Cruz Salmerón Acosta

In this panorama I draw
To the torment of my evil hours
The sky speaks about illusion and pride
The sea reasons about hope and daydreams.

The wander dragonfly of my fantasy
Opens the clearness of its wings
With the honey kiss you give me
To the caress of your smiley love.

When the last cloudscape extinguishes
I take the landscape’s soul down my own
Blue of dreaming and green of desire

And I think with a dark pessimism
That my illusion is on the edge of an abyss
And near to another abyss, my hope.

 

Traducción del poema Cielo y Mar de Cruz Salmerón Acosta.

La sacristía perdida

Al verla zarpar, crucé a nado esa fétida ciénega, atravesé una callejuela de tierra seca y piedras, y pedaleé para aprovechar el asfalto. Mis harapos no me avergonzaban del todo, pero seguían desagarrándose con el viento.

Mi sotana y un bautizo esperaban por mi cuando irrumpí en el templo, pero en una nota sobre el atril se leía <<El rito de la infante puede esperar. Sigue tu rumbo hacia mi puerta, siempre está abierta para ti. Te esperamos con trapos limpios y una cobija, también te guardamos un plato de comida>>.

Eché a pedalear de nuevo: atravesé el pasillo formado por miradas confusas y rodé en picada por su barrio. Luego de buscarla calle por calle, la fatiga logró alcanzarme y me desplomé en la acera. Aunque me atormentaba el golpeteo desatado por mi esa madrugada en la puerta del palafito donde la encontré, no perdía la esperanza de verla llegar a mi auxilio con un manto y algo de sopa, pero sólo me arropó la tempestad de la noche.

No le volví a encontrar el rastro a mi fe.

VI

romperá el rayo en mil trizadas
tal vez solo porque está amaneciendo

gritará un destello

“aquí estoy”

como el gemido ahogado de la noche

soy tu noche,

eres mi astro,
eres de noche de luna llena

los caminantes pueden perecer

y depositar sus almas en la estrella más grande del cielo

que no es una estrella

y allí vaciaría yo mi alma

por el ir y correr del porvenir
a tu salud, a mis años,
a mis descargas de cólera sobre tus cabellos plateados

hoy moriremos en nuestras manos
¡y en la mañana seremos otros!

v secreto

Escondido para mis sentidos se guarda, en lugar remoto y adversario, el fresco elixir del sentido de mi vida. Una esencia que cauteriza el alma herida y calma dolores en la memoria que son parte de la condición moribunda del cautivo ser. Es depósito de los amaneceres de esperanza y los crepusculares sueños juveniles del perfume blanco de un ser destellante y lejano de poesía ausente e incomprendida; destilado de bailes gentiles y confines celestiales; de movimientos de alas angelicales en miradas piadosas donde el aroma a palabras en voces suaves revela un ente remoto en la misteriosa memoria de un alma conocedora de su destino antes de unirse a la carne dentro de la que lucha, y queda oculto aquel secreto aún más en las frágiles intenciones de lo poco que dice todo lo que puedo decir.

ii cruel línea

tropezaba contra sus malas intenciones
el hombre sentado frente a su infancia había aprendido ignorar
están los tan esperados comienzos
dónde están las fieras ignoradas entre grietas
me he incluido a mi mismo en la ignorancia
para entregarme a los sentires
de las cosas que ya no siento
dejar trapos sucios hasta que
otro fuerte anhelo perfumado
y dulces regalados esparcidos por el suelo
en vez de la onda franja rota
del lenguaje corrupto
algo más allá de las intenciones
flor que oculta el destino
sonido ausente de sueños que fueron
prístina memoria
anhelada esperanza
lugar remoto
lugar común
lugar de todos
lugar espacio
lugar en cero
lugar partida
lugar de fuga
la escalera rota
a lo más alto
caída infinita como el anhelo
voces de lobos desde mis adentros
perfume inmortal
caída infinita

Poema Marquesiano, silencio, por favor

ahora comprendo este advenimiento de los soles
que se tajan, se vuelven rodajas de una misma piel
y solo tres lenguas pueden pronunciar sus aguas
cuando se disuelven                     si es que se disuelven

por eso esta decisión de ser colibrí
casa, agua y tierra
que danza tras la poesía
tras la creación de toda está luz opaca
que aguarda la fuga
la caída de las constelaciones neptunianas
o el regreso
a una forma infranqueable
donde su significación sea escasa
polvo que construye cortinas
y se queja

ahora entiendo señor, sí, solo ahora entiendo
que este advenimiento ha sido para recibirme
para dejar de lado lo más líquido de mi fuego
y descongelarme
como en las notas que palpa el jazz
y ser algo que se mezcle a otro algo
como si solo fuera una estrella que se desprende del hilo rojo que teje
y teje y teje
la jugada precisa de los iracundos rayos
de los solitarios dioses que se presentan en mareas secas
secas inundaciones que se advienen

que se presentan
que me saludan

-allá va la lengua, en el congelador
se le calló el signo, se le cayó el significante
mire, vuelva
que los soles lo recojan-

ahora entiendo que el silencio es una espora que se desprende del agua calma
ahora sé que los soles fueron hijos de la lluvia
ahora entiendo que la esfera es un triangulo que desciende a los portones derretidos
solo con el advenimiento de los soles he comprendido que la noche no existe
y que nada es verdadero
que la poesía aún no nace
y que yo, realmente no sé que estoy escribiendo

por eso,
a favor de concordia
de que la lengua recupere el signo
y este la abrace como amante
y la penetre con el fuego del sentido

yo me callo

yo procuro silencio
yo procuro viaje a todo lo que fue dicho

y desciendo: silencio, silencio

 

sssshhhsssssshhhh